Caballa

Generalidades:

La caballa es un pescado azul, de cabeza puntiaguda, forma ahusada y cola bilobulada. Su dorso es azul-verdoso, con unas rayas negras, y el vientre plateado teniendo el cuerpo cubierto de pequeñas escamas.

La caballa es muy abundante en las aguas del Océano Atlántico oriental, desde las islas Británicas hasta las costas del norte de África; así como en el Atlántico occidental, en concreto en las costas de Estados Unidos y Canadá. Es un pescado que también abunda en las aguas del mar Mediterráneo y del mar Negro.

Especies alternativas:

  • Estornino (Scomber japonicus). Es una especie de aspecto muy similar a la caballa, se diferencia de ella en el color más claro del dorso y en los dibujos que son más irregulares. Además, es más abundante en el sur y zona mediterránea y su importancia comercial es notable.
  • Caballa pintoja (Scomber australasicus). Esta especie pertenece al género de los Escómbridos, igual que la caballa y el estornino, si bien su valor comercial es inferior.

La caballa se encuadra dentro del grupo de los pescados azules debido a su contenido graso. En concreto, 100 gramos de porción comestible de este pescado aportan 10 gramos de grasa. La grasa presente en los pescados azules y, por tanto, en la caballa, es rica en ácidos grasos omega-3 que contribuyen a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos en sangre y a hacer la sangre más fluida, lo que disminuye el riesgo de formación de coágulos o trombos.

La carne de la caballa supone una buena fuente de proteínas de alto valor biológico y contiene diferentes vitaminas y minerales. Entre las vitaminas se encuentran las del grupo B como la vitamina B1, B2, B3, B6 y B12. En la caballa, la vitamina B12 está presente en cantidades importantes y supera a la que contienen los huevos y gran parte de las carnes, alimentos de origen animal, fuente natural exclusiva de esta vitamina.

Posee vitaminas liposolubles como A, D y E, que se acumulan en sus vísceras y en el músculo: La vitamina D favorece la absorción de calcio, la vitamina A contribuye al mantenimiento, crecimiento y reparación de las mucosas, piel y otros tejidos del cuerpo. La vitamina E destaca su acción antioxidante constituye un factor protector frente a ciertas enfermedades degenerativas, enfermedades cardiovasculares y cáncer.

La caballa es muy apreciada por su sabor y por la consistencia de su carne. Suele prepararse a la parrilla, en salsa, en adobo, así como simplemente hervida y servida con mayonesa. Es muy buena cocida con aceite y vinagre o limón. En compañía de patatas y regada con una salsa de ajos con pimentón es todo un descubrimiento gastronómico. Escabechada y cocinada en el grill, y servida fría, es un plato fuerte, sustancioso, pero elegante, apto para acompañar con una ensalada.

  • Caballa entera.
  • Caballa eviscerada.
  • Caballa abierta sin separar C/C
  • Caballa abierta sin separar S/C
  • Caballa lomos C/
  • Caballa lomos S/C