Sardina

Generalidades

El cuerpo de las sardinas es esbelto, con escamas delicadas; la parte superior del cuerpo es de color verde azulado, los costados y el abdomen plateados y la aleta dorsal y la cola son de color gris oscuro.

La sardina se distribuye por el Atlántico desde las costas de Senegal hasta Noruega; en el mar Mediterráneo, el mar Cantábrico, el canal de La Mancha y el mar del Norte.

Se distinguen dos subespecies de sardina; la Sardina pilchardus pilchardus, que se localiza en el Atlántico y la Sardina pilchardus sardina, que habita en el mar Mediterráneo. A su misma familia pertenecen el arenque, la anchoa, la alacha, el espadín y el sábalo.

La sardina es un pescado de carne muy sabrosa y aromática, que constituye, junto con el boquerón, uno de los pescados grasos más saludables y populares en España.

Es muy buena fuente de omega-3, que ayudan a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos, además de aumentar la fluidez de la sangre, lo que disminuye el riesgo de aterosclerosis y trombosis. Las sardinas frescas tienen un elevado rendimiento nutritivo: contienen 18% de proteínas, 74% de agua, vitaminas A, D, B2, B3 y minerales muy diversos, como el sodio, fósforo, calcio, magnesio y hierro.

En cuanto al contenido en yodo de la sardina, éste es significativo. Este mineral es indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides que regula numerosas funciones metabólicas, así como el crecimiento del feto y el desarrollo de su cerebro.

Se consume de múltiples formas; frita, asada, a la parrilla o en escabeche. Las más grandes, enteras, sin retirar las escamas ni las vísceras, para asar.

Para freír o rebozar, escogeremos las medianas o pequeñas. Se fríen enteras y el rebozado se prepara bien con la pieza entera o bien se limpia: se retira la cabeza, se abre el ejemplar por la mitad y se quita la espina. Cuando obtenemos un filete plano, lo rebozamos.

  • Sardina entera
  • Sardina eviscerada
  • Filete de sardina